El mes pasado presentamos en un desayuno de trabajo de la AHK Argentina junto a Juan Manuel Giménez dos casos en paralelo: un proyecto híbrido PV+BESS en Alemania y el tender nacional AlmaSADI. Exploramos miles de configuraciones de diseño en cada caso — en horas, no en semanas. Lo que encontramos vale la pena compartirlo.
Nota: se comparte parcialmente el material para reducir el tamaño del artículo.
El problema: los activos renovables pierden valor dos veces
Primero, cuando la red eléctrica no puede absorber físicamente su producción. Se genera energía, pero nunca se paga por ella. Es curtailment técnico — muchas veces subestimado en el modelo, pero devastador en la operación.
Luego, cuando demasiados activos generan simultáneamente y los precios capturados se desploman. La energía se produce, pero su valor marginal cae a cero o cerca de cero. La TIR que proyectaste al inicio no es la TIR que vas a cobrar durante la operación. Es curtailment económico y se agrava exactamente a medida que se instala más capacidad renovable en el sistema.
El almacenamiento es la solución teórica: ahorra lo que se perdería y lo traslada a las horas de mayor demanda. El reto práctico es determinar con precisión cuánto almacenamiento se necesita, de qué tamaño, con qué duración y cómo estructurarlo comercialmente.
Ahí es donde muchos procesos de desarrollo todavía se quedan cortos: evalúan pocos escenarios, tarde, y con ingeniería, finanzas y comercial trabajando en silos.
Lo que hacemos diferente
La mayoría de las herramientas optimizan los revenues de un diseño que ya tenés. FIDgate optimiza el diseño mismo.
El workflow tradicional es conocido: el ingeniero propone un layout fijo, el equipo financiero modela revenues sobre ese diseño, el equipo comercial estructura el PPA, aparece un desalineamiento, se reinicia, y se llega a la FID con un diseño subóptimo.
En FIDgate hacemos lo contrario. Definimos las restricciones físicas y comerciales, exploramos más de 6.000 permutaciones de diseño simultáneamente, identificamos el layout óptimo y la configuración de BESS, alineamos la estructura comercial con el diseño — y llegamos a la FID con los números que lo respaldan.
Output: el diseño óptimo y un modelo transparente y auditable, antes de comprometer el capital.
FIDgate platform: the digital twin
Lo que configura FIDgate no es un simulador de un activo fijo. Es un motor de optimización técnico-financiera del proyecto completo antes de FID — con la diferencia clave de que explora miles de configuraciones antes de que exista un diseño.
Cinco dimensiones simultáneas: recurso y ubicación, tecnología y degradación, CAPEX/OPEX y financiamiento, restricciones de red, y estructura comercial. DC/AC ratio, inclinación, GCR, potencia y duración del BESS, estrategia de despacho, contrato y pricing — todo optimizado en una sola corrida.
Lo que antes le llevaba semanas de iteración manual a un equipo de cuatro personas, FIDgate lo resuelve en minutos — con trazabilidad completa para due diligence.
La otra ventaja es la velocidad para adaptar el modelo a reglas de mercado locales. En almacenamiento, el valor rara vez viene de “arbitraje genérico”: viene de fórmulas regulatorias, penalidades, caps de duración, restricciones nodales, contratos de capacidad, reglas de carga desde red y mecanismos de liquidación. Por eso AlmaSADI en Argentina, un PPA híbrido en Alemania o una conversión FiT→FiP en Japón no son tres productos distintos: son tres configuraciones de mercado sobre el mismo motor de optimización.
